A finales de los años 70´s uno de los gustos más grandes que tuve fue el de ir religiosamente todos los domingos a ordeñar a la finca de mi gran amigo Ismael Lopez, recuerdo que después del ordeño cargábamos el carro con los tarros de leche y nos dirigíamos al centro de acopio de la Cooperativa Dos Pinos donde recibirían la producción de ese día, un empleado de la cooperativa recibía la leche y después de revisarla vaciaba los tarros en un inmenso tanque, recuerdo que en una de esas entregas la persona que estaba antes que nosotros entregando su producto, al recibir la noticia de que en uno de los tarros la leche estaba en mal estado, lo único que dijo fue " oiga por qué no lo vacía, entre ese montón de leche ni siquiera se va a notar".
Esto lo traigo a acotación por algo que lamentablemente ocurre con el personal de cocina de muchos restaurantes, y es que cuando se les cae una pequeña porción de papel u otra cosa en un recipiente con algún alimento no se preocupan por eso y piensan "de por si ni se va a notar".
En Costa Rica un par franquicias internacionales con gran trayectoria en el país y sin lugar a dudas con altos estándares de calidad fueron demandadas y perdieron sus juicios por contaminación física en uno de sus alimentos, la indemnización por ambos casos fue de aproximadamente $ 2 000 dolares (según entiendo es un monto que quedara fijo, es decir cada vez que demanden un restaurante en Costa Rica la multa será por esa cantidad).
Es importante concientizar a los colaboradores que es mejor desechar un producto que se contamine cuando lo estamos preparando que pensar "de por si ni se va a notar". Recuerde que no solo son los $ 2 000 de multa a pagar (en este caso) si no también y más dañina sin lugar a dudas la mala publicidad que se le hace al negocio y que afectara de forma significativa sus ventas.
17:20
Eric Arroyo

